“WOW, algún día yo iré con ella!
Hace poco más de año y medio que conocí a Miryam en un evento de expansión y mentalidad.
Me contó que organizaban viajes a Bali y lo primero que pensé, fue: "WOW, algún día yo iré con ella".
Todo este año, desde el inicio hasta hoy, ha sido un pre y una consecuencia de ese viaje.
Bali, además de lo obvio que ves por todos lados, ese paraíso idílico y la aparente moda en redes, es todo eso sí, pero en mi experiencia es mucho, mucho más.
Desde el primer momento sentí que conecté con Miryam y Jordi porque es así como la ven, sienten y aman, como ellos la llaman a "Mama Bali".
Conecté mucho con el respeto y la sacralidad que ponen en su propuesta, con el hecho de que no son sólo unas vacaciones bonitas en un lugar espectacular, si no que crean un espacio para hacer un viaje consciente a una misma y a un lugar - punto energético del mundo único y transformador.
Las estancias, los hoteles, las comidas, las visitas, los guías, los tiempos y las actividades son elegidas con mimo y generosidad, con abundancia y una nota de merecimiento que se nota y manifiesta en todo momento.
Miryam con mucho respeto y cuidado, está cerca y a la vez te da espacio y libertad. Cuida mucho tus procesos y se avanza porque ella ya lo ha hecho y comprende. En este viaje sentí y tuve de las experiencias más emotivas y profundas.
Las compañeras de viaje fueron luces y espejos maravillosos, un plus que hizo aún más redondo y perfecto el viaje.
¡Me siento muy feliz de haber elegido ir, de haberlo hecho de la mano de Miryam y Jordi, y estoy inmensamente agradecida por toda la facilidad, cariño y lujo de cuidados que recibí. !
¡Gracias Mama Bali, a miles de kilómetros, pero sigo ahí, siempre en mí!
— Bea Orús